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sábado, 5 de noviembre de 2011

Costa Palamides rompe el silencio y denuncia al IAEM


Saquen sus propias conclusiones!! 

Fuente: El Universal lunes 31 de octubre de 2011


El director y docente envió una carta pública al ministro de la Cultura, Pedro Calzadilla, en la que cuestiona la existencia del ente

El indignado director rompió el silencio (Nicola Rocco/Archivo)
  EL UNIVERSAL
lunes 31 de octubre de 2011  05:14 PM
Costa Palamides hizo pública su molestia por el hecho de que el Instituto de Artes Escénicas y Musicales (IAEM) puso trabas que impidieron que su compañía, Teatro de Repertorio Latinoamericano, Teatrela, acudiera al Festival Internacional de Teatro de La Habana. En una carta titulada "¿Qué vamos a hacer con el IAEM?", increpa al ministro de la Cultura, Pedro Calzadilla, para contarle las irregularidades que obstaculizan el ideal funcionamiento de las artes escénicas y musicales en el país.

A continuación la carta enviada por Palamides a Calzadilla:

SR. MINISTRO DE CULTURA ¿QUÉ VAMOS A HACER CON EL IAEM? (Carta de indignación de Costa Palamides sobre el caso fallido de la única representación venezolana en el Festival Internacional de Teatro de La Habana 2011) 

Estimado Ministro de Cultura Pedro Calzadilla: 

Cumplo con la penosa tarea de preguntarle a vox populi ¿Qué vamos a hacer con el IAEM? 

Si usted cree que esas son las siglas del Instituto de las Artes Escénicas y Musicales, está equivocado. Esas son las siglas de Ineficacia, Atropello, Erratas y Mediocridad, todo unido en un solo organismo. Y para muestra, aquí está un botón de los descamisados de Teatrela que han tenido que sufrir durante mes y medio el desasosiego, el bochinche y el desencanto que prolifera en los funcionarios del despacho de Relaciones Internacionales y en todos los ámbitos de la Dirección General de ese organismo que si bien fue creado para sustituir la parte escénico-musical de aquel monstruo de las mil cabezas llamado Conac(QEPD) desgraciadamente se nos ha convertido en una hidra nueva de cabezotas y funcionarios de turno llamada IAEM y nos ha hecho añorar aquel pasado mal mayor post mortem. Un complejo de burócratas, gabineteros y oficinistas, que viven a costa de nuestro arte escénico- musical y son incapaces de atender y proyectar absolutamente nada que no venga de órdenes y dedos superiores. Si no, pregúnteles cómo se dedican a sabotear el Festival de Teatro de Caracas que se da el lujo de ser Nacional gracias a la iniciativa maravillosa y aún mejor criterio de Fundarte y su actual director, y, por supuesto, de la Alcaldia de Caracas y la del Distrito Capital y sus respectivos alcaldes.

¿Por qué el IAEM no fue capaz en estos últimos años de organizar un Festival Nacional de Teatro? Pregúnteles también cómo llamaron al Teatro de Repertorio Latinoamericano, Teatrela, por segunda vez consecutiva con la idea de ir al glorioso país de Cuba con una invitación del Festival de la Habana y cómo nos han estado trasegando y moviendo durante mes y medio para dejarnos varados y con la excusa de que el punto de cuenta firmado por usted no se hizo a tiempo. Y así, con ese descaro y con ese irrespeto, nos prometen disculpas que no hemos recibido y una nueva gira para el año que viene que tenga por seguro que ya no haremos. Y nos preguntamos, ¿se puede firmar el punto de cuenta y no llevarnos a ninguna parte o dejarlo para el año siguiente? ¿Será con el cuento de abrir otro punto de cuenta para el año siguiente y así sucesivamente? El convenio Cuba-Venezuela ¿qué es? ¿Un punto de cuenta o la cuenta de las mil y unas noches?

Porque le digo, Sr. Ministro, que llevamos tres años en este "proceso cultural" de tres ministros en tres años y mil una noches y nosotros tratando de ir a Cuba que tan insistemente y amablemente nos invita. ¿Será porque la obra "Penitntes" de Elio Palencia, merecedora de cinco premios municipales y del premio Ministerio de la Cultura 2008 merece ir? ¿Será que debe internacionalizarse y nacionalizarse gracias a "la labor maravillosa" del IAEM que mínimo debería mover por el país y en el exterior la obra merecedora del premio de su Ministerio? ¿Será porque he dirigido en los últimos años tres obras de teatro cubanas de Carpentier, Piñera y Estorino respectivamente? ¿Por qué será que nos invita la cultísima ciudad de La Habana cada año? Pero qué va, no podremos, desgraciadamente no podremos, porque cada año tendremos que lidiar con los nuevos zombies que repueblan el IAEM y que lo único que hacen es estorbar el arte escénico de este país, considerarnos monigotes de sus desfiles, mojiganga de las fiestas bicentenarias, comparseros de su farándula y suplicantes de la firma de sus puntos de cuenta. Por cierto, me dijeron, como excusa claro está, que usted no firmó el punto de cuenta porque estaba de viaje y nosotros no nos fuimos de viaje por lo mismo. La paradoja del comediante. Alguien les debe decir, a los del IAEM pues, que el teatro no nació para eso. Y eso es lo que estoy tratando yo, con esta indignación muy griega, que en vez de quemar bancos y ministerios o manifestar contra la injusticia del capitalismo financiero y multinacional en las plazas de la ciudad, saco mi propio punto de cuenta y le pido su atención. 

En una anterior carta dejada en su despacho el pasado viernes 28 y en repetidas llamadas a su celular de urgencias que no se han respondido, le cuento con puntos y cuentas la odisea de "esta otra historia" que usted debe conocer por su sensible oficio. Allí están los nombres y las señales, pero sobre todo está el trajín de los últimos días mientras nueve personas que habíamos pedido permisos para dejar nuestros trabajos en universidades, escuelas, canales, ministerios y teatros, que estábamos ensayando para representar a Venezuela muy dignamente, que estábamos llevando la carga, los pasaportes, los recaudos, los cambios de fecha para adaptar nuestros compromisos a las fechas del festival, nos fuimos encontrando con el silencio descarado, la ineficiencia mortuoria, los memorándum extraviados y la falta de firma del maravilloso y nunca olvidado punto de cuenta. ¿Qué tal? ¿Vamos a echarle el muerto al Ministro? Efectivamente no, porque nos consta que usted estaba firmando el punto el lunes 23. Y del lunes 23 al jueves 27 la tierra se tragó a Damelys Rodriguez y a Jenny Villamizar, a las que nunca les vimos la cara y que conste que les pedí cita para una simple explicación desde ese lunes 23 sobre el famoso punto de cuenta o sobre nuestra gira.

Un día antes de nuestra ida para estar en el comienzo del Festival, esta última, muy amable por cierto, me atiende la llamada insistente y prolija para prometerme emitir disculpas para Teatrela y el Festival de La Habana y hasta ¿Qué tal? ¡Un nuevo viaje a posteriori y etcétera, porque, qué maravilla, el punto de cuenta estaba aprobado pero no les daba tiempo para hacer las gestiones pertinentes! ¡No les daba tiempo para llegar a hacer nuestras funciones programadas, anunciadas y en grilla para el martes 1 y el miércoles 2 de noviembre! ¡A cinco días de nuestras funciones programadas y era imposible montarnos en un avión con ida y vuelta y cuadrar viáticos y hotel! ¿Qué habían hecho mes y medio antes? ¡Ah, se me olvidaba! ¡Esperar el bien ponderado y nunca fallado punto de cuenta! Dígame señor ministro, ¿si ésto no es Ineficacia, Atropello, Erratas y Mediocridad, entonces qué es? 

Así son las cosas y le ruego le pregunte a mis compañeros del teatro sobre funciones no pagadas, giras prometidas y no cumplidas, y continuas faltas de respeto a nuestra profesión y a nuestra dignidad. Pues no, señor Ministro, cubanísimo yo, venezolanísimo yo, y profundamente revolucionario no pienso callarme y no pienso guardar el silencio cómplice que huele a facilismo y mendicidad. Y ojo, señor ministro, la maravillosa idea del Sistema Nacional de Culturas Populares debe desprenderse de la burocracia y el papeleo tipo IAEM porque me temo otra vez que el apoyo no irá a los cultores ni a los creadores como es lo pensado. Y léase, en nuestro caso, TEATRO, más allá de actores, directores y productores que conforman la mayoría de los grupos y las personalidades que se pueden nominar, hay escenógrafos, vestuaristas, dramaturgos, fotógrafos, iluminadores, diseñadores, maquilladores, realizadores y técnicos que ya me han dicho que no están en las listas de apoyo que se preparan para el IAEM. ¿Y quién debería velar por ellos? ¿El IAEM? ¿No, verdad? Gracias. Al Sistema Nacional de Culturas Populares hay que salvarlo del IAEM para que no caiga en manos de proveedores, tarimeros, comisionados, agencias de viajes, delivery, burocracia, jefes de despacho, mantenimiento, baños, teléfonos, asistentes, porteros e hidratación. Los cuentos son muchos, señor Ministro y los puntos de cuenta también. Pero este desgraciadamente, es el mío. Y no es un cuento ni un punto de cuenta feliz. Queda en usted convertirlo en una buena "historia". 

P.D. Y disculpe señor Ministro que esto se haga vox populi los días en que nosotros deberíamos estar haciendo nuestra primera y segunda aparición en el Festival Internacional de Teatro de La Habana 2011, porque sencillamente usted lo sabe: el telón se debe alzar y esta es nuestra forma de alzarnos y exigir respeto y consideración. Hasta la próxima. Se despide,

Costa Palamides

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